Sean obedientes a los que llevan la delantera entre ustedes, y sean sumisos, porque ellos están velando por las almas de ustedes (Heb. 13:17).

Al guiar a sus hermanos en la fe, los ancianos los animan y aconsejan con las Escrituras o basándose en principios bíblicos. Su objetivo cuando proporcionan esa dirección no es decirles cómo deben vivir su vida (2 Cor. 1:24). Más bien, es darles pautas bíblicas para ayudarles a tomar buenas decisiones y para fomentar el orden y la paz en la congregación (1 Cor. 14:33, 40). Los ancianos están “velando por las almas” de sus hermanos. Esto muestra que desean que todos ellos mantengan una buena relación con Jehová. Por consiguiente, prestarán ayuda enseguida si notan que un hermano va a dar —o ya ha dado— “algún paso en falso” (Gál. 6:1, 2; Jud. 22). ¿Verdad que estas son buenas razones para ser “obedientes a los que llevan la delantera”? w13 15/11 4:7