Convocó a los doce y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para curar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios y a hacer curaciones (Luc. 9:1, 2).

En el siglo primero, quien llegaría a ser el Rey del Reino de Dios les dio instrucciones claras a sus discípulos sobre qué, dónde y cómo predicar (Mat. 10:5-7; Luc. 9:3-6;10:1-11). Siguiendo el mismo patrón, Jesús se encarga en la actualidad de que todos los que participan en esta obra reciban las instrucciones y herramientas para llevarla a cabo eficazmente (2 Tim. 3:17). Los prepara para ese ministerio a través de la congregación cristiana. Un medio que utiliza es la Escuela del Ministerio Teocrático, de la que se benefician las más de ciento once mil congregaciones que hay en todo el mundo. Gracias a esta escuela, más de siete millones de publicadores están capacitados para predicar y enseñar adaptándose a “gente de toda clase” (1 Cor. 9:20-23). w14 15/1 2:9