Yo soy el pastor excelente (Juan 10:11).

Jesús es “el pastor excelente” y tiene los mismos intereses, propósitos y cualidades que su Padre. Llegó al punto de “[entregar] su alma a favor de las ovejas” (Juan 10:15). El sacrificio redentor de Cristo es una gran bendición para la humanidad (Mat. 20:28; Juan 3:16). ¿Cómo demuestran las ovejas que aceptan a Jesucristo como su Pastor? Él mismo dijo: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen” (Juan 10:27). Escuchar la voz del Pastor Excelente significa seguir su guía en todo, lo que incluye colaborar con los pastores espirituales que él ha nombrado. Jesús indicó que sus apóstoles y discípulos tendrían que continuar la obra que él había comenzado. Debían enseñar y apacentar a sus “ovejitas” (Juan 21:15-17; Mat. 28:20). Cuando las buenas nuevas se difundieron y el número de discípulos aumentó, Jesús se encargó de que cristianos maduros pastorearan las congregaciones (Efes. 4:11, 12). w13 15/11 4:4, 5