Todos tus hijos serán personas enseñadas por Jehová (Is. 54:13).

¿Cómo podemos demostrar que somos “personas enseñadas por Jehová”? Obedeciendo cuidadosamente sus mandatos. En el puerto seguro de nuestras congregaciones encontramos la guía y protección que necesitamos, pues es allí donde los hombres fieles que sirven de ancianos nos dan ayuda y consejos basados en las Escrituras (Gál. 6:1). Gran parte del cuidado que nos da Jehová lo recibimos a través de estas “dádivas en [la forma de] hombres” (Efes. 4:7, 8). ¿Qué debemos hacer nosotros? Ser sumisos y obedientes; así Dios nos bendecirá (Heb. 13:17). Dejémonos guiar por el espíritu santo y por los consejos de nuestro Padre celestial. Meditemos en el incomparable ejemplo de Jesucristo, a quien nos esforzamos por imitar. Él fue obediente hasta la muerte, y Jehová lo recompensó con muchas bendiciones (Filip. 2:5-11). Nosotros también seremos recompensados si confiamos en Jehová de todo corazón (Prov. 3:5, 6). w14 15/2 3:20, 21