Traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad (Gál. 6:1).

Un anciano puede indicarle a un hermano qué principios bíblicos debe tener en cuenta para tomar una decisión importante, así como repasar con él lo que se ha publicado sobre el tema. Puede animarlo a reflexionar en el efecto que tendrían en su relación con Jehová las distintas opciones. También puede resaltar la importancia de orar a Dios para pedirle su guía antes de decidir (Prov. 3:5, 6). Pero después de tratar estos asuntos con el hermano, dejará que él tome su propia decisión (Rom. 14:1-4). La única fuente en la que pueden basarse los ancianos para aconsejar y enseñar es la Biblia. Por lo tanto, es esencial que sepan utilizar las Escrituras y que se atengan a lo que estas enseñan. Así evitarán cualquier posible abuso de poder. Al fin y al cabo, solo son pastores subordinados, y cada miembro de la congregación tendrá que rendir cuentas de sus decisiones a Jehová y Jesús (Gál. 6:5, 7, 8).w13 15/11 5:11, 12