Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento (Prov. 3:5).

¡Decisiones y más decisiones! Todos los días nos enfrentamos a muchas de ellas. ¿Le gusta tomarlas? Algunas personas se empeñan en decidirlo todo ellas mismas. Insisten en su derecho a tomar sus propias decisiones, y la sola idea de que alguien decida por ellas les disgusta profundamente. Otras, en cambio, se ponen a temblar cuando tienen que tomar decisiones importantes. Hay quienes recurren a libros o asesores y quizás pagan mucho dinero por los consejos que creen que necesitan. Muchos de nosotros estamos en algún punto entre esos dos extremos. Reconocemos que hay decisiones que no nos corresponden y sobre las que no tenemos ningún control; sin embargo, sabemos que en otros muchos aspectos de la vida podemos tomar decisiones basándonos en nuestros gustos y preferencias (Gál. 6:5). Ahora bien, probablemente admitamos que no todas nuestras decisiones son sabias o provechosas. w13 15/9 4:1, 2