Jehová sirve para mi salvación (Éx. 15:2).

Jehová liberó a los israelitas de una vida de esclavitud cuando los “sacó […] de Egipto”. Piense en lo que ellos experimentaron. Una columna de nube y de fuego los guió. Caminaron sobre el lecho del mar Rojo entre dos enormes muros de agua. Una vez a salvo en la otra orilla, vieron esos muros desplomarse sobre el ejército egipcio (Éx. 13:14, 21, 22; Sal. 136:11-15). Si usted es padre, ¿ayuda a sus hijos a confiar en que Jehová es nuestro Libertador? ¿Les demuestra por sus conversaciones y decisiones que está convencido de eso? ¿Por qué no incluye en su Noche de Adoración en Familia la lectura de los capítulos 12 a 15 de Éxodo y resalta cómo liberó Jehová a su pueblo? En otros estudios de familia podría recalcar esa misma verdad analizando pasajes como Hechos 7:30-36 o Daniel 3:16-18, 26-28. Seamos jóvenes o mayores, todos debemos confiar sin reservas en que, igual que Jehová liberó a su pueblo en los días de Moisés, también nos liberará a nosotros en el futuro (1 Tes. 1:9, 10). w13 15/12 3:15, 16