De buena gana ciertamente te haré sacrificios (Sal. 54:6).

Hay sacrificios que todo cristiano verdadero tiene que hacer si quiere cultivar y mantener una relación estrecha con Jehová. Por ejemplo, es necesario que dedique tiempo y energías a actividades como orar, leer la Biblia, adorar a Dios en familia, asistir a las reuniones y predicar (Jos. 1:8; Mat. 28:19, 20; Heb. 10:24, 25). Gracias a nuestros esfuerzos y a la bendición divina, la predicación se está intensificando y son muchos los que siguen acudiendo a “la montaña de la casa de Jehová” (Is. 2:2). Por otro lado, algunos hacen sacrificios adicionales al servir en Betel, construir Salones del Reino y de Asambleas, organizar las asambleas o participar en labores de socorro cuando azota algún desastre natural. Estas otras tareas no son un requisito para obtener la vida eterna, pero son fundamentales para la causa del Reino. Es maravilloso ver que tantos hermanos están haciendo sacrificios de todo corazón para servir a Jehová. w13 15/12 2:2, 3