¿Quién es, verdaderamente, el esclavo fiel y discreto a quien su amo nombró sobre sus domésticos, para darles su alimento al tiempo apropiado? (Mat. 24:45.)

“Hermanos, he perdido la cuenta de las veces que han llegado a mis manos artículos que decían justo lo que yo necesitaba cuando más lo necesitaba.” Así expresó una hermana su gratitud en una carta dirigida a nuestra sede mundial. El oportuno alimento espiritual que recibimos es prueba de que Jesús, Cabeza de la congregación, está cumpliendo su promesa de alimentarnos. ¿Por medio de quién lo hace? Cuando dio la señal de su presencia, dijo que usaría al “esclavo fiel y discreto” para darles “alimento al tiempo apropiado” a sus domésticos (Mat. 24:45-47). Ese esclavo fiel es el conducto mediante el cual Jesús alimenta a sus verdaderos discípulos en este tiempo del fin. Es vital identificarlo: nuestra salud espiritual y nuestra amistad con Dios dependen de ese conducto (Mat. 4:4; Juan 17:3). w13 15/7 4:1, 2