Sostengan a los débiles y sean pacientes con todos (1 Tes. 5:14, Nueva Biblia de los Hispanos).

En vez de rendirnos enseguida y dejar de ayudar a los débiles, tenemos que seguir apoyándolos y sosteniéndolos. En la antigüedad, Jehová fue paciente con sus siervos cuando estos se desanimaban. Estuvo muy al tanto de los sentimientos de Elías y le dio lo que necesitaba para seguir cumpliendo su comisión (1 Rey. 19:1-18). Perdonó a David al ver que estaba sinceramente arrepentido (Sal. 51:7, 17). Y ayudó al salmista cuando estuvo a punto de dejar de servirle (Sal. 73:13, 16, 17). Hoy día, Jehová también nos trata con bondad y ternura, especialmente cuando estamos decaídos (Éx. 34:6). “Sus misericordias ciertamente no terminan. Son nuevas cada mañana.” (Lam. 3:22, 23.) Él espera que imitemos su ejemplo y tratemos con cariño a los deprimidos. w13 15/8 3:15