El mismísimo celo de Jehová de los ejércitos hará esto (Is. 9:7).

Estas palabras hacen referencia a lo que el gobierno de Dios logrará. Subrayan que nuestro Padre celestial está muy interesado en salvar a la humanidad. Su ejemplo de celo demuestra que la misión que nos ha confiado de proclamar el Reino merece nuestro apoyo entusiasta. El ardiente deseo de ayudar a las personas a conocer a Dios es un reflejo del celo de Jehová. Así que, ¿está usted decidido a proclamar las buenas nuevas todo lo que sus circunstancias le permitan? (1 Cor. 3:9.) Piense también en Jesús y en su ejemplo perfecto de celo y perseverancia en el ministerio. Pese a la cruel oposición, su celo se mantuvo intacto hasta el doloroso final de su vida en la Tierra (Juan 18:36, 37). De hecho, al acercarse ese momento, redobló sus esfuerzos por ayudar a la gente a conocer a Jehová. w13 15/5 2:3, 4