Tú, oh Jehová, eres bueno y estás listo para perdonar (Sal. 86:5).

¿Qué muestra que el perdón de Jehová es permanente? Examinemos la profecía de Jeremías concerniente al nuevo pacto establecido con los cristianos ungidos, el cual hace posible el perdón de los pecados para quienes ponen fe en el rescate. Jehová prometió: “Perdonaré su error, y no me acordaré más de su pecado” (Jer. 31:34). Como vemos, él nos asegura que una vez que nos perdona algo, ya nunca toma medidas contra nosotros por esa ofensa. No la utiliza para acusarnos o castigarnos una y otra vez, sino que la perdona y la deja en el olvido para siempre (Rom. 4:7, 8). Podemos imitar a Jehová tomando la decisión consciente de perdonarnos unos a otros cuando haya razón para ello (Luc. 17:3, 4). Y nosotros también podemos olvidar las ofensas de otros si las dejamos atrás y nunca más las sacamos a relucir. w1315/6 3:11, 13, 15