De aquí a dos días ocurre la pascua, y el Hijo del hombre ha de ser entregado para ser fijado en un madero (Mat. 26:2).

El 13 de nisán del año 33, al acercarse el día “en que [había] que sacrificar la víctima de la pascua”, Cristo les dijo a Pedro y a Juan: “Vayan y preparen la pascua para que la comamos” (Luc. 22:7, 8). “Al fin […] llegó la hora” de la cena pascual, un jueves por la noche, después de la puesta del Sol con la que comenzó el 14 de nisán. Jesús tuvo aquella comida con sus apóstoles y, a continuación, instituyó la Cena del Señor (Luc. 22:14, 15). Esa noche fue arrestado y juzgado. Alrededor del mediodía del 14 de nisán fue colgado en el madero, y esa tarde falleció (Juan 19:14). De modo que “Cristo nuestra pascua [fue] sacrificado” el mismo día que se degolló el cordero pascual (1 Cor. 5:7; 11:23). Por último, fue sepultado hacia el final de ese día judío, antes de que comenzara el 15 de nisán (Lev. 23:5-7; Luc. 23:54). w13 15/12 3:11