Has escondido estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos (Mat. 11:25).

En la década de 1870, un pequeño grupo de personas que buscaban la verdad formaron clases de estudio de la Biblia. Con un corazón humilde y una mente abierta, los Estudiantes de la Biblia —como a sí mismos se llamaban— examinaron las Escrituras con devoción y esmero. Su estudio concienzudo produjo mucho fruto. Aquellas personas sinceras pusieron al descubierto doctrinas falsas y difundieron verdades espirituales editando y distribuyendo ampliamente publicaciones bíblicas. Su labor iluminó el corazón y la mente de muchos que tenían hambre y sed de la verdad. Por eso surge esta interesante pregunta: ¿fueron los leales Estudiantes de la Biblia de aquellas décadas anteriores a 1914 el conducto nombrado por Cristo para alimentar a sus ovejas? La respuesta es no. Todavía se hallaban en la temporada de crecimiento, y el sistema que iba a utilizarse para proporcionar alimento espiritual aún estaba cobrando forma (Mat. 13:24-30, 36-43). w13 15/7 3:15, 16