Jehová no permitirá que el arruinamiento entre en las casas de ustedes (Éx. 12:23).

Los israelitas llevaban muchos años siendo esclavos en Egipto cuando Jehová envió a Moisés y Aarón a pedirle al faraón que los liberara. Aquel orgulloso gobernante se negó, así que Jehová golpeó al país con 10 terribles plagas. Tras la última, en la que murieron los primogénitos de Egipto, el faraón por fin dejó marchar al pueblo de Dios (Éx. 1:11; 3:9, 10; 5:1, 2; 11:1, 5). Pero ¿qué tuvieron que hacer los israelitas antes de salir libres? El día 14 de nisán, cada familia debería degollar una oveja (o una cabra) macho y rociar con un poco de su sangre el marco de la puerta de la casa (Éx. 12:3-7, 22). A continuación cenarían cordero asado, pan sin levadura y algunas hierbas. El ángel de Dios recorrería todo Egipto matando a los primogénitos, pero los israelitas obedientes serían protegidos. Entonces saldrían libres (Éx. 12:8-13, 29-32).w13 15/12 3:4, 5