Acuérdate de tu Magnífico Creador en los días de tu mocedad (Ecl. 12:1).

Joven, el mejor momento para empezar a servir a Dios sin reservas es ahora. ¿Qué te gustaría hacer por Jehová en tu juventud? ¿Ser precursor? ¿Predicar a personas de otro idioma? ¿O quizás servir más de lleno en tu congregación actual? Sea cual sea tu meta en el servicio a Dios, necesitarás tener un medio de vida. ¿En qué trabajarás? ¿Qué estudios necesitarás? Sin duda, los consejeros de tu escuela conocerán el mercado de trabajo de tu zona. O quizás haya algún organismo del gobierno que pueda orientarte sobre los empleos que tienen mayor demanda donde vives o donde tienes pensado vivir. La información que obtengas de fuentes como esas puede ser útil, pero ten cuidado. Quienes no aman a Jehová podrían tratar de sembrar en ti amor al mundo (1 Juan 2:15-17). Y si te detuvieras a contemplar lo que el mundo ofrece, tu corazón fácilmente podría engañarte (Prov. 14:15; Jer. 17:9).w14 15/1 3:13, 14