Cabalga en la causa de la verdad y la humildad (Sal. 45:4).

El Rey Guerrero, Jesucristo, pelea una guerra justa con fines muy nobles. “Cabalga en la causa de la verdad y la humildad.” ¿En qué sentido cabalga “en la causa de la verdad”? En el sentido de que defiende la principal verdad que debe defenderse: que Jehová tiene el derecho a ser el Soberano Universal. Satanás puso en duda ese derecho a gobernar cuando se rebeló contra Dios. Desde entonces, esta verdad principal ha sido cuestionada tanto por los demonios como por los seres humanos. Ha llegado la hora de que el Rey ungido por Dios cabalgue para dejar sentada, de una vez por todas, la verdad en cuanto a la soberanía de Jehová. El Rey también cabalga “en la causa de […] la humildad”. Siendo el Hijo unigénito de Dios, ha dado un magnífico ejemplo de humildad y de sumisión leal a la soberanía de su Padre (Is. 50:4, 5; Juan 5:19). Todos los súbditos fieles del Rey deben seguir su ejemplo y someterse humildemente y por completo a la soberanía de Jehová. Solo quienes hagan eso podrán vivir en el prometido nuevo mundo de Dios (Zac. 14:16, 17). w1415/2 1:11, 12