Pónganse la armadura completa que proviene de Dios para que puedan estar firmes contra las maquinaciones del Diablo (Efes. 6:11).

Tenemos paz interior y una estrecha relación con Dios gracias a que demostramos fe en “el rescate pagado por Cristo Jesús” (Rom. 3:23-25). También comprendemos con claridad las hermosas promesas de la Palabra de Dios. Además, somos enormemente felices por formar parte de una amorosa hermandad internacional. Y es un inmenso privilegio ser testigos de Jehová. Ahora bien, para conservar nuestra maravillosa herencia de vida eterna, debemos tener cuidado con las trampas de Satanás. Él siempre ha tratado de hacer que los siervos de Dios tomen decisiones que pudieran llevarlos a perder su herencia (Núm. 25:1-3, 9). Y en nuestros días, como sabe que le queda poco tiempo, ha redoblado sus esfuerzos por extraviarnos (Rev. 12:12, 17). Si deseamos mantenernos “firmes contra las maquinaciones [o artimañas, según la nota] del Diablo”, debemos tener siempre en alta estima nuestra herencia. w13 15/5 5:4, 5