Al instante oré al Dios de los cielos (Neh. 2:4).

Jehová contestó las oraciones de Nehemías y dirigió los asuntos para beneficio de su pueblo (Neh. 2:5, 6). En nuestro caso, orar de continuo, como hizo Nehemías, nos ayuda a mantener una fe fuerte. Satanás es despiadado y a menudo golpea cuando nos encontramos débiles. Si estamos batallando con una enfermedad o con una depresión, por ejemplo, podría llegar a parecernos que el tiempo que dedicamos cada mes al ministerio es muy poca cosa para Dios. O es probable que tengamos pensamientos que nos perturban debido a experiencias del pasado. Satanás quiere hacernos creer que no valemos nada y suele aprovecharse de estos sentimientos negativos para debilitarnos espiritualmente. ¿Qué podemos hacer en situaciones que amenacen nuestra espiritualidad? Acordémonos de Nehemías y oremos a Dios de inmediato, pues solo con su ayuda lograremos vencer las tentaciones y aguantar. w13 15/11 1:12-14

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