Dios no es parcial (Hech. 10:34).

¿Cómo podemos imitar la imparcialidad de Jehová? Esta cualidad consta de dos elementos: actitud y trato. Solo si tenemos una actitud imparcial, trataremos a los demás con imparcialidad. Sin embargo, no siempre nos resulta fácil juzgarnos con objetividad. Por eso, ¿cómo podríamos averiguar si tenemos la reputación de tratar a todos por igual? Pues bien, cuando Jesús quiso saber lo que la gente opinaba sobre él, les preguntó a amigos de confianza: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?” (Mat. 16:13, 14). ¿Por qué no hacer lo mismo y preguntarle a un amigo sincero si tenemos la fama de ser imparciales? Y si ese amigo nos indicara que aún ve en nosotros algún rastro de parcialidad o prejuicio por motivos raciales, sociales o económicos, ¿qué deberíamos hacer? Suplicarle a Jehová que nos ayude a cambiar nuestra actitud para reflejar su imparcialidad más plenamente (Mat. 7:7;Col. 3:10, 11). w13 15/6 1:11, 16

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