Porque yo resultaré estar contigo, y ciertamente derribarás a Madián como si fuera un solo hombre (Juec. 6:16).

Según el capítulo 6 de Jueces, cuando el ángel de Jehová visitó a Gedeón en Ofrá, los vecinos madianitas eran una verdadera amenaza para Israel. Por esa razón, Gedeón no estaba trillando el trigo en campo abierto, sino en un lagar en el que podría esconder rápidamente el valioso grano. Sorprendido de que el ángel se le apareciera y lo llamara “valiente y poderoso”, Gedeón le preguntó si Jehová, que había liberado a los israelitas de Egipto, de verdad iba a ayudarlos, a lo que el ángel le garantizó que Jehová iba a respaldarlo. Gedeón se preguntaba cómo sería posible que él “salvar[a] a Israel de la palma de la mano de Madián”. La respuesta que recibió de Dios se halla en el texto de hoy. Notemos que la conversación muestra a las claras que Jehová era real para Gedeón (Juec. 6:11-15). w14 15/2 4:7, 8