Sigan buscando primero el reino y la justicia de Dios (Mat. 6:33).

Aunque a los cristianos no se nos pide que observemos el sábado, el apóstol Pablo escribió que “queda un descanso sabático para el pueblo de Dios”. Y añadió: “El hombre que ha entrado en el descanso de Dios ha descansado él mismo también de sus propias obras, así como Dios de las suyas” (Heb. 4:9, 10). Los cristianos podemos entrar en el descanso de Dios obedeciéndole y colaborando en el cumplimiento de su propósito. ¿Están usted y sus seres queridos poniendo en primer lugar en su vida la adoración en familia, la asistencia a las reuniones y la predicación? Quizás tengamos que ponernos firmes con nuestro patrón o nuestros asociados, sobre todo si no respetan nuestras prioridades teocráticas, a fin de anteponer y atender debidamente las cosas sagradas. Es preciso que nos preguntemos: “¿Refleja mi modo de vivir que Jehová me ha separado para su servicio?”. w13 15/8 1:15