Estén firmes y mantengan asidas las tradiciones que les fueron enseñadas, ya fuera mediante un mensaje verbal o mediante una carta nuestra (2 Tes. 2:15).

Pablo animó a sus hermanos de Tesalónica a estar firmes y aferrarse a lo que habían aprendido. ¿Cuáles eran “las tradiciones” que habían aprendido? Obviamente no eran las que la religión falsa promueve y estima como si fueran bíblicas. Eran más bien las enseñanzas de Jesús y los mensajes que Pablo y otros cristianos fieles transmitían de parte de Dios, muchos de los cuales llegaron a formar parte de las Escrituras inspiradas. A los hermanos de la congregación de Corinto, Pablo los felicitó con estas palabras: “En todas las cosas me tienen presente, y tienen firmemente asidas las tradiciones exactamente como se las transmití” (1 Cor. 11:2). Estas enseñanzas provenían de una fuente segura y merecían su completa confianza. w13 15/12 1:10

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