Eres realmente más hermoso que los hijos de los hombres (Sal. 45:2).

Como era perfecto, Jesús sin duda era un hombre “hermoso”, apuesto. Sin embargo, su excepcional belleza consistía en su inquebrantable lealtad a Jehová. Debido a la devoción incondicional de Jesús, Jehová lo bendijo en su ministerio y lo recompensó después de que entregó su vida en sacrificio. El apóstol Pablo escribió: “Al hallarse a manera de hombre, [Jesús] se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento. Por esta misma razón, también, Dios lo ensalzó a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo otro nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y de los que están sobre la tierra y de los que están debajo del suelo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre” (Filip. 2:8-11). Jehová bendijo a Jesús “hasta tiempo indefinido”, o para siempre, al resucitarlo y concederle la inmortalidad (Rom. 6:9). w14 15/2 1:5, 6

Lectura bíblica para la Conmemoración:  Mateo 28:1, 5-15  (16 de nisán durante eldía)

MATEO 28:1. . .
28 Después* del sábado, cuando esclarecía el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María vinieron a ver el sepulcro.

Pero el ángel,+ tomando la palabra, dijo a las mujeres: “No teman, porque sé que buscan a Jesús,+ que fue fijado en un madero.* No está aquí, porque ha sido levantado,+ como dijo. Vengan, vean el lugar donde yacía. Y vayan de prisa y digan a sus discípulos que él ha sido levantado+ de entre los muertos, y, ¡miren!, va delante de ustedes a Galilea;+ allí lo verán. ¡Miren! Se lo he dicho”.+

De modo que ellas, yéndose de prisa de la tumba conmemorativa, con temor y gran gozo, corrieron a informarlo a sus discípulos.+ Y, ¡mire!, Jesús se encontró con ellas y dijo: “¡Buenos días!”. Ellas se acercaron y lo asieron de los pies y le rindieron homenaje.10 Entonces Jesús les dijo: “¡No teman! Vayan, informen a mis hermanos,+ para que se vayan a Galilea; y allí me verán”.

11 Mientras ellas iban por su camino, ¡mire!, algunos de la guardia+ fueron a la ciudad e informaron a los sacerdotes principales todas las cosas que habían sucedido. 12 Y después que estos se hubieron reunido con los ancianos y entrado en consejo, dieron una cantidad suficiente de piezas de plata a los soldados+ 13 y dijeron: “Digan: ‘Sus discípulos+ vinieron de noche y lo hurtaron mientras nosotros dormíamos’. 14 Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros [lo] persuadiremos y los libraremos a ustedes de toda preocupación”. 15 De modo que ellos tomaron las piezas de plata e hicieron como se les instruyó; y este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.