Tomando una copa, ofreció gracias y se la dio a ellos, y todos bebieron de ella (Mar. 14:23).

Entre la Pascua y la Cena del Señor hay algunas diferencias. La Pascua que los judíos debían celebrar no prefiguró lo que Cristo mandó hacer a sus discípulos para recordar su muerte. En Egipto, los israelitas comieron la carne del cordero, pero no bebieron la sangre. Eso difiere de lo que Jesús mandó hacer a sus discípulos. Él les dijo que quienes fueran a reinar “en el reino de Dios” no solo debían comer el pan sino también beber el vino, y estos serían símbolos de su carne y su sangre (Mar. 14:22-25). Y aunque era a los judíos a quienes debía “servirles de memoria”, los cristianos deberíamos familiarizarnos con ella para beneficiarnos de las instructivas lecciones que contiene como parte de “toda Escritura […] inspirada de Dios” (Éx. 12:14; 2 Tim. 3:16). w13 15/12 3:20, 21

Lectura bíblica para la Conmemoración:  Mateo 26:1-5, 14-16; Lucas 22:1-6  (12 de nisán durante el día)

MATEO 26:1-5. . .
26 Ahora bien, cuando Jesús hubo acabado todos estos dichos dijo a sus discípulos:“Saben que de aquí a dos días ocurre la pascua,+ y el Hijo del hombre ha de ser entregado para ser fijado en un madero”.*+

Entonces los sacerdotes principales y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote, que se llamaba Caifás,+ y entraron en consejo+ para prender a Jesús mediante un ardid astuto, y matarlo. Sin embargo, decían: “No en la fiesta, para que no se levante un alboroto entre el pueblo”.

14 Entonces uno de los doce, el que se llamaba Judas Iscariote,+ fue a los sacerdotes principales 15 y dijo: “¿Qué me darán para que lo traicione a ustedes?”.+ Le estipularon treinta piezas de plata.+ 16 De modo que desde entonces él siguió buscando una buena oportunidad para traicionarlo.

LUCAS 22:1-6. . .
22 Ahora bien, se acercaba la fiesta de las tortas no fermentadas, la llamada Pascua.+Y los sacerdotes principales y los escribas buscaban de qué manera les sería eficaz deshacerse de él,+ porque temían al pueblo.+ Pero Satanás entró en Judas, el que se llamaba Iscariote, que se contaba entre los doce;+ y él se fue y habló con los sacerdotes principales y los capitanes [del templo] acerca de la manera eficaz de traicionarlo a ellos.+Pues bien, estos se regocijaron y convinieron en darle dinero en plata.+ De modo que él consintió, y se puso a buscar una buena oportunidad para traicionarlo a ellos sin que estuviera presente una muchedumbre.

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