Hicieron preparativos para la pascua (Mar. 14:16).

Cuando Jesús mandó a los apóstoles a preparar una sala donde celebrar la Pascua, lo más seguro es que tan solo quisiera un lugar limpio y apropiado con suficiente espacio para los invitados (Mar. 14:12-15). Tendrían que conseguir algunas cosas para la comida, como pan sin levadura y vino tinto. Cuando acabaron de comer la Pascua, Jesús se concentró en estos dos artículos, pues los iba a usar como emblemas, o símbolos. El apóstol Mateo, que estaba presente, escribió más tarde: “Jesús tomó un pan y, después de decir una bendición, lo partió y, dándolo a los discípulos, dijo: ‘Tomen, coman’” (Mat. 26:26). Aquel era pan sin fermentar, tal y como se usaba para la Pascua (Éx. 12:8; Deut. 16:3). Estaba hecho de harina de trigo y agua, sin levadura ni condimentos añadidos. Sería un pan plano, seco y quebradizo, fácil de partir. w1315/12 4:5, 6

Lectura bíblica para la Conmemoración:  Mateo 21:18, 19; 21:12, 13; Juan 12:20-50  (10 de nisán durante el día)

MATEO 21:18-19. . .
18 Cuando volvía a la ciudad muy de mañana, le dio hambre.+ 19 Y alcanzó a ver una higuera junto al camino, y fue a ella, pero no halló nada+ en ella sino hojas solamente, y le dijo: “Nunca más venga fruto de ti para siempre”.+ Y la higuera se marchitó al instante.

MATEO 21:12-13. . .
12 Y Jesús entró en el templo y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los bancos de los que vendían palomas.+13 Y les dijo: “Está escrito: ‘Mi casa será llamada casa de oración’,+ pero ustedes la hacen cueva de salteadores”.

JUAN 12:20-50. . .
20 Ahora bien, había unos griegos+ entre los que habían subido a adorar en la fiesta.21 Estos, pues, se acercaron a Felipe,+ que era de Betsaida de Galilea, y empezaron a solicitarle, diciendo: “Señor, queremos ver a Jesús”.+ 22 Felipe vino y se lo dijo a Andrés. Andrés y Felipe vinieron y se lo dijeron a Jesús.

23 Pero Jesús les contestó, y dijo: “Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado.+ 24 Muy verdaderamente les digo: A menos que el grano de trigo caiga en la tierra y muera, permanece un solo [grano]; pero si muere,+ entonces lleva mucho fruto.25 El que tiene afecto a su alma* la destruye, pero el que odia su alma+ en este mundo la resguardará para vida eterna.+ 26 Si alguien quiere ministrarme, sígame, y donde yo esté, allí también estará mi ministro.*+ Si alguien quiere ministrarme, el Padre lo honrará.+27 Ahora mi alma está perturbada,+ ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora.+ No obstante, por esto he venido a esta hora. 28 Padre, glorifica tu nombre”. Luego vino una voz+ del cielo: “[Lo] glorifiqué, y también [lo] glorificaré de nuevo”.+

29 Por lo tanto, la muchedumbre que estaba de pie por allí y lo oyó empezó a decir que había tronado. Otros empezaron a decir: “Un ángel le ha hablado”. 30 En respuesta, Jesús dijo: “Esta voz ha ocurrido, no por mí, sino por ustedes.+ 31 Ahora se somete a juicio a este mundo; ahora el gobernante de este mundo+ será echado fuera.+ 32 Y sin embargo yo, si soy alzado+ de la tierra, atraeré a mí a hombres de toda clase”.*+ 33 Esto realmente lo decía para significar qué clase de muerte estaba para morir.+ 34 Por lo tanto la muchedumbre le contestó: “Nosotros oímos, de la Ley, que el Cristo permanece para siempre;+ ¿y cómo es que dices tú que el Hijo del hombre tiene que ser alzado?+ ¿Quién es este Hijo del hombre?”.+ 35 Entonces Jesús les dijo: “La luz estará entre ustedes un poco de tiempo todavía. Anden mientras tienen la luz, para que la oscuridad+ no los subyugue; y el que anda en la oscuridad no sabe adónde va.+ 36 Mientras tienen la luz, ejerzan fe en la luz, para que lleguen a ser hijos de la luz”.+

Jesús habló estas cosas y se fue y se escondió de ellos. 37 Pero aunque había ejecutado tantas señales delante de ellos, no ponían fe en él, 38 de modo que se cumplió la palabra de Isaías el profeta, que él dijo: “Jehová,* ¿quién ha puesto fe en la cosa oída por nosotros?*+ Y en cuanto al brazo de Jehová,* ¿a quién ha sido revelado?”.+ 39 La razón por la cual no podían creer es que otra vez dijo Isaías: 40 “Él les ha cegado los ojos y ha hecho duro su corazón,+ para que no vean con los ojos y capten la idea con su corazón y se vuelvan y yo los sane”.+ 41 Isaías dijo estas cosas porque vio su gloria,+ y habló de él. 42 Con todo, hasta de los gobernantes muchos realmente pusieron fe en él,+pero a causa de los fariseos no [lo] confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga;*+43 porque amaban la gloria de los hombres más que la misma gloria de Dios.+

44 Sin embargo, Jesús clamó y dijo: “El que pone fe en mí, no pone fe en mí [solamente], sino [también] en el que me ha enviado;+ 45 y el que me contempla, contempla [también] al que me ha enviado.+ 46 Yo he venido como luz al mundo,+ para que todo el que pone fe en mí no permanezca en la oscuridad.+ 47 Pero si alguien oye mis dichos y no los guarda, yo no lo juzgo; porque no vine para juzgar al mundo,+ sino para salvar al mundo.+ 48 El que me desatiende y no recibe mis dichos tiene quien lo juzgue. La palabra+ que he hablado es lo que lo juzgará en el último día; 49 porque no he hablado de mi propio impulso, sino que el Padre mismo, que me ha enviado, me ha dado mandamiento en cuanto a qué decir y qué hablar.+ 50 También, sé que su mandamiento significa* vida eterna.+ Por lo tanto, las cosas que hablo, así como el Padre me [las] ha dicho, así [las] hablo”.+

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