Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a mismo (Mat. 16:24).

Cuando Jesús estuvo en la Tierra, dejó un ejemplo perfecto de lo que significa sacrificarse por otros. Renunció a sus deseos y comodidades a fin de cumplir la voluntad de Dios (Juan 5:30). Y al seguir fiel hasta su muerte en el madero, demostró que su espíritu de sacrificio no tenía límites (Filip. 2:8). Como seguidores de Jesús, podemos imitar su espíritu de sacrificio siendo altruistas y estando dispuestos a renunciar a nuestra propia conveniencia con tal de ayudar a otros. Podríamos decir que es lo opuesto a ser egoístas. Ser altruistas nos ayuda a poner nuestros sentimientos y preferencias en segundo plano (Filip. 2:3, 4). Jesús enseñó que el altruismo es una parte esencial de nuestro servicio a Dios. ¿Por qué? Porque lo que nos motiva a sacrificarnos por los demás es el amor cristiano. Y ese amor es la marca distintiva de los verdaderos seguidores de Jesús (Juan 13:34, 35). w14 15/3 1:1, 2

Lectura bíblica para la Conmemoración:  Mateo 21:1-11, 14-17  (9 de nisán durante el día)

MATEO 21:1-11. . .
21 Pues bien, cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagué en el monte de los Olivos, entonces Jesús envió a dos discípulos,+ diciéndoles: “Pónganse en camino a la aldea que está a su vista, y en seguida hallarán un asna atada, y un pollino con ella; desátenlos y tráiganmelos.+ Y si alguien les dice algo, tienen que decir: ‘El Señor los necesita’. Con eso él los enviará inmediatamente”.

Esto verdaderamente se efectuó para que se cumpliera lo que se había hablado mediante el profeta, que dijo: “Digan a la hija de Sión: ‘¡Mira! Tu Rey viene a ti,+ de genio apacible,+ y montado sobre un asno, sí, sobre un pollino, prole de una bestia de carga’”.+

De modo que los discípulos se pusieron en camino e hicieron exactamente como les había ordenado Jesús. Y trajeron el asna y su pollino, y pusieron sobre estos las prendas de vestir exteriores de ellos, y él se sentó sobre estas.+ La mayor parte de la muchedumbre tendió sus prendas de vestir exteriores+ en el camino, mientras otros se pusieron a cortar ramas de los árboles y a tenderlas por el camino.+ En cuanto a las muchedumbres, los que iban delante de él y los que seguían, clamaban: “¡Salva, rogamos,*+ al Hijo de David!+ ¡Bendito es el que viene en el nombre de Jehová!*+¡Sálvalo, rogamos, en las alturas!”.*+

10 Entonces, cuando él entró en Jerusalén,+ toda la ciudad se puso en conmoción, y decían: “¿Quién es este?”. 11 Las muchedumbres seguían diciendo: “¡Este es el profeta+Jesús, de Nazaret de Galilea!”.

MATEO 21:14-17. . .
14 También, se acercaron a él ciegos y cojos en el templo, y los curó.

15 Cuando los sacerdotes principales y los escribas vieron las cosas maravillosas que hizo,+ y a los muchachos que estaban clamando en el templo y diciendo: “¡Salva, rogamos,+ al Hijo de David!”,+ se indignaron, 16 y le dijeron: “¿Oyes lo que estos están diciendo?”. Jesús les dijo: “Sí. ¿Nunca leyeron+ esto: ‘De la boca de los pequeñuelos y de los lactantes has proporcionado alabanza’?”.+ 17 Y dejándolos atrás, salió fuera de la ciudad a Betania, y allí pasó la noche.

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