Alaben los jóvenes el nombre de Jehová (Sal. 148:12, 13).

Vivimos en tiempos trascendentales. Millones de personas de todas las naciones, más que nunca antes, están abrazando la adoración verdadera (Rev. 7:9, 10). Muchos jóvenes disfrutan de emocionantes experiencias mientras ayudan al prójimo a comprender las enseñanzas de la Biblia y salvarse (Sal. 110:3; Is. 52:7; Rev. 22:17). Si eres joven, ahora puedes tomar decisiones que más adelante te abrirán muchas puertas en el servicio a Dios. Piensa en Timoteo, de la ciudad de Listra, quien tomó decisiones sabias que tuvieron efectos a largo plazo en su vida. Cuando tenía posiblemente unos 20 años, llegó a ser misionero (Hech. 16:1-3). Parece que fue apenas unos meses más tarde cuando el apóstol Pablo, después de verse obligado a dejar la recién formada congregación de Tesalónica por un brote de violenta persecución, envió allí a Timoteo para fortalecer a los hermanos (Hech. 17:5-15; 1 Tes. 3:1, 2, 6). w14 15/1 3:1, 2