No retengas el bien de aquellos a quienes se les debe, cuando sucede que está en el poder de tu mano hacerlo (Prov. 3:27).

Jehová nos apoya cuando utilizamos nuestras energías y habilidades a favor del Reino. Él ha prometido que nos fortalecerá si nos sentimos sin fuerzas (Is. 40:29-31). ¿Y si creemos que no estamos capacitados, que otros están mucho mejor preparados? Recordemos que Jehová puede potenciar nuestras habilidades, tal como hizo con Bezalel y Oholiab (Éx. 31:1-6). Nuestro Dios nos anima a dar lo mejor de nosotros, sin retener nada. Durante la reconstrucción del templo, Jehová les dijo a los judíos de Jerusalén que “[pusieran] su corazón en sus caminos”, es decir, que meditaran en lo que estaban haciendo a favor de aquella obra (Ageo 1:2-5). Ellos se habían dejado distraer y habían perdido de vista lo que era más importante. A nosotros también nos conviene preguntarnos: “¿Gira mi vida en torno a hacer la voluntad de Jehová? ¿Podría poner mi corazón en mis caminos, por así decirlo, para apoyar más de lleno la obra del Reino en estos últimos días?”. w13 15/12 2:12, 13