Mi corazón se halla agitado debido a un asunto agradable (Sal. 45:1).

Las buenas nuevas del Reino mesiánico son “un asunto agradable” que nos llega al corazón. El mensaje del Reino se volvió especialmente agradable en 1914, pues desde entonces se refiere, no a un gobierno futuro, sino a un verdadero gobierno ya establecido en el cielo. Este mensaje constituye las “buenas nuevas del reino” que predicamos “en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones” (Mat. 24:14). ¿Está “agitado” nuestro corazón con ese mensaje? ¿Predicamos las buenas nuevas del Reino con entusiasmo? Como en el caso del salmista, nosotros hablamos “acerca de un rey”. Proclamamos que Jesucristo ha sido coronado Rey del Reino mesiánico. Además, invitamos a todos —tanto a los gobernantes como a los gobernados— a someterse a su reinado (Sal. 2:1, 2, 4-12). Y nuestra lengua se vuelve como un “estilo [o punzón] de copista hábil” cuando utilizamos la Palabra escrita, la Biblia, en nuestra obra de predicar. w14 15/2 1:3, 4