Recibía amablemente a todos los que venían a él, predicándoles el reino de Dios (Hech. 28:30, 31).

Puede que muchos cristianos de 50 años de edad o algo más tengan mala salud o deban cuidar de sus padres o de hijos que aún dependen de ellos. Si ese es su caso, alégrese de saber que Jehová valora el servicio que usted pueda darle, sea cual sea. Por eso, en vez de frustrarse por lo que no puede hacer, disfrute de lo que sí puede hacer. Piense en el ejemplo del apóstol Pablo. Durante años estuvo arrestado en su casa, sin poder proseguir sus viajes misioneros. Pero a todo el que lo visitaba le hablaba de las Escrituras y le fortalecía la fe. ¿Y qué hay de los cristianos de edad avanzada? Jehová también valora el servicio que ellos pueden darle. Aunque Salomón señaló que los días calamitosos llenos de achaques no son la mejor etapa de la vida, nuestro Creador tiene en cuenta lo que los cristianos de edad avanzada hacen por alabarlo (Luc. 21:2-4). Por su parte, las congregaciones aprecian el fiel ejemplo de estos cristianos con muchos años de servicio a sus espaldas. w14 15/1 4:14, 15