Sean vigilantes en cuanto a oraciones (1 Ped. 4:7).

¿Verdad que normalmente le pedimos a Jehová ayuda para satisfacer nuestras necesidades y superar diversos obstáculos? El “Oidor de la oración” escucha amorosamente esas peticiones (Sal. 65:2). Sin embargo, también debemos prestar atención a otros tipos de oración como la alabanza, la acción de gracias y las súplicas. Tenemos muchas razones para incluir en nuestras oraciones expresiones de alabanza a Jehová. Por ejemplo, nos sentimos impulsados a alabarlo cuando pensamos en “sus obras de poder” y “la abundancia de su grandeza” (Sal. 150:1-6). Los seis versículos delSalmo 150 nos animan nada menos que 13 veces a alabar a Jehová. Y el compositor de otro salmo cantó con profunda reverencia: “Siete veces al día te he alabado a causa de tus justas decisiones judiciales” (Sal. 119:164). No cabe la menor duda de que Jehová merece ser alabado. Por lo tanto, ¿no deberíamos alabarlo en nuestras oraciones “siete veces al día”, es decir, con mucha frecuencia? w13 15/11 1:1, 3, 4

Anuncios