Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono (Mat. 25:31).

El ministerio de Jesús en la Tierra se acercaba a su fin, y los discípulos estaban ansiosos por saber qué les depararía el futuro. Así que, pocos días antes de la muerte de su Maestro, cuatro de los apóstoles le preguntaron: “¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?” (Mat. 24:3; Mar. 13:3). Él les contestó con la extensa profecía que se halla en los capítulos 24 y 25 de Mateo. En ella predijo numerosos sucesos de gran interés. Sus palabras encierran un profundo significado para nosotros, pues también nos intriga lo que traerá el mañana. A lo largo de los años, los siervos de Jehová han estudiado la profecía de Jesús sobre los últimos días con mucho cuidado y pidiendo siempre la guía divina. ¿Con qué objetivo? Comprender mejor en qué momento de la historia se cumplirían los sucesos predichos. w13 15/7 1:1, 2