Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres(Hech. 5:29).

Nuestra firme defensa de los principios bíblicos puede tener una gran influencia en otras personas. ¡Quién sabe cuántas se reconciliaron con Dios por la valiente postura de Pedro y los demás apóstoles! (Hech. 5:17-28.) En nuestro caso, tanto compañeros de trabajo o escuela como familiares quizás acepten la verdad al ver que nos ponemos de parte de la justicia. En cualquier momento dado hay hermanos nuestros que están siendo perseguidos. Por ejemplo, en Armenia, unos cuarenta se hallan en prisión por su neutralidad. En Eritrea, 55 siervos de Jehová están encarcelados, algunos con más de 60 años de edad. En Corea del Sur hay unos setecientos Testigos en la cárcel debido a su fe. Allí, esa situación se ha prolongado por sesenta años. Pidámosle a Jehová que la fidelidad de estos fieles siervos que sufren persecución en varios países lo glorifique a él y ayude a los amantes de la justicia a ponerse de parte de la adoración pura (Sal. 76:8-10).w13 15/5 2:13, 14

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