Cualquier cosa que le pedimos la recibimos de él (1 Juan 3:22).

Cada vez que usted le ora a Dios, ¿tiende a repetir las mismas palabras y expresiones? En ese caso, tómese unos minutos antes de orar para pensar en lo que quiere decir. Claro, Jehová nunca rechazaría una oración sincera de un siervo leal, pero es importante que evitemos las oraciones repetitivas. Si lo que queremos es acercarnos a Jehová, es obvio que no le hablaremos solo de asuntos superficiales. Cuanto más le abramos nuestro corazón, más nos acercaremos a él y más confiaremos en él. ¿Qué podemos incluir en nuestras oraciones? La Biblia dice: “En todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios” (Filip. 4:6). La verdad es que podemos hablarle a Jehová de cualquier cosa que influya en nuestra vida o nuestra relación con él. w13 15/9 2:7-9