Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento(Prov. 3:5).

En armonía con la voluntad divina, a los ancianos cristianos se les ha encomendado la responsabilidad de juzgar los casos de pecados graves en la congregación. Estos hermanos no pueden ver todos los factores como lo hace Jehová, pero procuran que su decisión coincida con la guía de la Palabra de Dios y del espíritu santo. Por tanto, lo que decidan después de orar respecto a tales asuntos reflejará el punto de vista de Jehová (Mat. 18:18). Aquí es donde la lealtad entra en juego. Si los ancianos consideran que un pecador se ha arrepentido, ¿lo perdonará usted y le demostrará que lo sigue amando? (2 Cor. 2:5-8.) Tal vez le cueste, sobre todo si con su conducta le hizo daño a usted o a algún familiar suyo. Pero si confía en Jehová y en su manera de tratar las situaciones en la congregación, actuará con sabiduría y probará que de veras perdona liberalmente. w1215/11 5:16, 17