Sigue reteniendo el modelo de palabras saludables (2 Tim. 1:13).

Esas “palabras saludables” se encuentran en la Palabra de Dios (1 Tim. 6:3). Tal como el boceto de un artista ofrece una idea general del cuadro, el modelo de la verdad bíblica nos da una idea general de lo que Dios espera de nosotros. Después de adquirir conocimiento, cultivamos fe. Pero tenemos que seguir creciendo en ambos aspectos (2 Tes. 1:3). El crecimiento consiste en una serie de cambios progresivos; es aumentar, agrandar. Por lo tanto, después del bautismo debemos seguir cultivando nuestra espiritualidad para que nuestro crecimiento no se detenga. En un período inicial de estudio de la Biblia podemos crecer muy rápido y llegar a bautizarnos. Ahora bien, en los años siguientes es posible que nuestro crecimiento no sea tan evidente. Sin embargo, tenemos que seguir creciendo en fe y conocimiento hasta “la medida de estatura que pertenece a la plenitud del Cristo” (Efes. 4:13). w13 15/3 3:7-9

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