No puedo soportar el uso de poder mágico (Is. 1:13).

El ocultismo, a veces llamado espiritualismo, estaba muy de moda en el siglo XIX. No extraña que un artículo de la Zion’s Watch Tower (La Torre del Vigía de Sión) de mayo de 1885 ofreciera la siguiente advertencia: “La creencia de que los muertos están vivos en otra esfera o condición no es nueva; formaba parte de la religión antigua y es la raíz de todas las mitologías”. La misma revista añadía que la enseñanza antibíblica de que los muertos se comunican con los vivos “ha servido de tapadera e impulso a los demonios, que han engañado a la gente tras el disfraz de espíritus humanos. Los demonios han aprovechado al máximo esta forma de esconder su identidad y así han logrado dominar la mente y la vida de muchas personas”. El folleto What Say theScriptures About Spiritism? (¿Qué dicen las Escrituras acerca del espiritismo?), publicado unos años más tarde, contenía advertencias parecidas. Y en años más recientes nuestras publicaciones también nos han avisado de los peligros del ocultismo. w13 15/2 2:11