Él se propuso […] una administración [para] reunir todas las cosas de nuevo en el Cristo (Efes. 1:9, 10).

La administración que menciona el texto de hoy cumplirá su meta en dos fases. En la primera se prepara a la congregación de ungidos para la vida celestial con Jesucristo como su Cabeza espiritual. Esta fase empezó en el Pentecostés del año 33 de nuestra era, cuando Jehová comenzó a reunir a las personas que reinarían con Cristo en los cielos (Hech. 2:1-4). Gracias al sacrificio redentor de Cristo, los ungidos han sido declarados justos y, por tanto, dignos de vivir para siempre. Por eso, reconocen gustosos que han sido adoptados como “hijos de Dios” (Rom. 3:23, 24; 5:1; 8:15-17). En la segunda fase se prepara a los que vivirán en el Paraíso terrestre. La parte inicial de ese grupo la compone la “gran muchedumbre” (Rev. 7:9, 13-17; 21:1-5). Y durante el Reinado Milenario se les unirán miles de millones de resucitados (Rev. 20:12, 13). Los que permanezcan fieles serán adoptados como “hijos de Dios” que habitarán este planeta (Rom. 8:21; Rev. 20:7, 8). w12 15/7 4:3, 4

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