Tengan ellos en sujeción […] todo animal moviente que se mueve sobre la tierra (Gén. 1:26).

Cuando Jehová hizo la Tierra, hizo a los seres humanos —su obra cumbre— en último lugar. Dios dispuso que Adán, Eva y el resto de la humanidad dominaran a los animales y estuvieran en paz con ellos. No nos debe costar creer que, tal como promete la Biblia, los seres humanos vivirán en armonía con los animales (Is. 11:6-9; 65:25). ¿Por qué? Recordemos lo que Jehová les dijo a Noé y su familia cuando salieron del arca: “Un temor a ustedes y un terror a ustedes continuarán sobre toda criatura viviente de la tierra”. Este miedo instintivo les sirve de protección a los animales (Gén. 9:2, 3). Sin duda, Jehová puede eliminarles total o parcialmente ese temor para que su voluntad original se cumpla (Os. 2:18). ¡Qué fascinante será para quienes vivan en la Tierra! w12 15/9 2:79