Dios es el que, por causa de su beneplácito, está actuando en ustedes a fin deque haya en ustedes tanto el querer como el actuar (Filip. 2:13).

Tal vez algunos hermanos no se sientan especialmente inclinados al precursorado ni capacitados para ese servicio, aun cuando sus circunstancias les permitan llevarlo a cabo (Éx. 4:10; Jer. 1:6). ¿Qué pueden hacer en ese caso? Sería muy apropiado que incluyeran este asunto en sus oraciones. Si usted no se siente motivado a ampliar su ministerio, pídale a Jehová que le infunda el deseo y le conceda la habilidad que necesita para lograrlo (2 Ped. 3:9, 11). Noé, Moisés, Jeremías, Pablo y Jesús fueron hombres de fe. Dedicaron su tiempo y energías a proclamar el mensaje de advertencia de Jehová sin dejarse distraer por otras cosas. El fin de este sistema está a las puertas, de modo que todos los que hemos dedicado nuestra vida a Dios debemos poner todo nuestro empeño en seguir el ejemplo que nos dejaron (Mat. 24:42; 2 Tim. 2:15). Así agradaremos a Jehová y cosecharemos muchas bendiciones (Mal. 3:10). w12 15/6 3:18, 19