Sigamos tras las cosas que contribuyen a la paz y las cosas que sirven para edificación mutua (Rom. 14:19).

Quien se comporta como “uno de los menores” procura estar en paz con todo el mundo, en especial con su cónyuge (Luc. 9:48). Por ejemplo, una pareja tal vez no tenga los mismos gustos a la hora de elegir cómo pasar su tiempo libre. Puede que el esposo quiera quedarse en casa leyendo tranquilamente un libro, pero la esposa prefiera ir a un restaurante o visitar a unos amigos. A ella le será más fácil respetar a su esposo si ve que es humilde y toma sinceramente en cuenta sus preferencias en vez de centrarse únicamente en lo que a él le interesa. Y él amará y valorará mucho más a su esposa si ve que no se empeña en salirse con la suya, sino que presta atención a sus deseos. Cuando ambos se comportan como “uno de los menores”, su matrimonio se fortalece (Filip. 2:1-4). w12 15/11 3:13, 14