Los muertos por Jehová ciertamente llegarán a estar en aquel día desde un extremo de la tierra hasta el mismísimo otro extremo (Jer. 25:33).

Hasta que termine este sistema, Satanás seguirá golpeando al pueblo de Dios, y cada vez lo hará con más fuerza. Pero llegará el momento en que Jehová luche contra sus enemigos en “el día de su guerrear” (Zac. 14:3-5). Es cierto que Satanás tendrá en la Tierra muchísimos ejércitos listos para guerrear, pero sin importar dónde estén, Jehová los destruirá (Rev. 19:19-21). En las guerras todos sufren, incluso los vencedores. Algunos pierden sus casas, sus propiedades y hasta sus derechos. En general, el nivel de vida se viene abajo y muchos no tienen qué llevarse a la boca. Si eso nos pasa durante la gran tribulación, ¿qué haremos? ¿Nos dejaremos llevar por el pánico? ¿Traicionaremos nuestra fe si nos presionan? ¿Perderemos la esperanza y nos amargaremos? Para que esto no pase, será fundamental que nos quedemos en el valle de Jehová y que confiemos en que él nos salvará (Hab. 3:17, 18). w13 15/2 3:14-16