No quisieron adorar a ningún dios en absoluto excepto a su propio Dios(Dan. 3:28).

En el siglo VII antes de nuestra era, tres siervos hebreos de Jehová comprobaron que él bendice a quienes tienen fe y son valientes. El rey Nabucodonosor reunió a los funcionarios de Babilonia y les ordenó que adoraran una imponente imagen de oro. Quienes se negaran a hacerlo morirían en un horno. Los tres hebreos le dijeron con respeto al rey: “Nuestro Dios a quien servimos puede rescatarnos. Del horno ardiente de fuego y de tu mano, oh rey, nos rescatará. Pero si no, séate sabido, oh rey, que a tus dioses no servimos, y la imagen de oro que has erigido ciertamente no adoraremos” (Dan. 3:16-18). En el emocionante relato que se encuentra en Daniel 3:19-30se describe lo que Jehová hizo para rescatarlos. Aunque es improbable que nos amenacen con echarnos en un horno, lo cierto es que nosotros también nos enfrentamos a situaciones que ponen a prueba nuestra lealtad. Pero podemos tener la certeza de que Dios bendecirá nuestra fe y valor. w1315/1 1:13