Su poder tiene que hacerse potente (Dan. 8:24).

Para identificar a la séptima cabeza de la bestia salvaje del capítulo 13 de Revelación, tenemos que comparar la visión de Juan con la espantosa bestia de diez cuernos que vio Daniel (Dan. 7:7, 8, 23, 24). Esta bestia representó a la potencia mundial romana. A partir del siglo V, este imperio comenzó a fragmentarse. Así pues, los diez cuernos que le crecieron a la bestia en la cabeza simbolizan los gobiernos que surgieron del Imperio romano. Para mediados del siglo XVIII, Gran Bretaña estaba en vías de ser el país más poderoso del planeta. Aunque Gran Bretaña alcanzó mucha importancia, sus colonias norteamericanas se convirtieron en una nación independiente. Para 1914 —cuando comenzó el día del Señor—, Gran Bretaña había forjado el mayor imperio de la historia y Estados Unidos se había convertido en la mayor potencia industrial del mundo. Durante la Primera Guerra Mundial, ambas naciones formaron una alianza especial. Así fue como surgió la séptima cabeza de la bestia: la potencia mundial angloamericana.w12 15/6 2:3-5