Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de Dios (Mat. 6:33).

Jesús habló a sus oyentes sobre una obra con la que podían demostrar que deseaban servir a Jehová con todo el corazón. Y es que las cosas a las que damos el primer lugar en la vida ponen al descubierto nuestros más profundos deseos, pensamientos e intenciones. Así pues, un análisis de nuestras prioridades nos ayudará a comprobar si estamos sirviendo a Dios con un corazón completo (1 Crón. 28:9). Nosotros hemos aprovechado la oportunidad de ser discípulos de Cristo y ahora servimos a diario a Jehová. De esta manera demostramos lo que sentimos por él. Sin embargo, aun si estamos cumpliendo con nuestras responsabilidades en la congregación, debemos cuidar nuestro corazón de un peligro latente. ¿De qué se trata? Jesús dijo: “Nadie que ha puesto la mano en el arado y mira a las cosas que deja atrás es muy apto para el reino de Dios” (Luc. 9:62). w12 15/4 3:810