Mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones
de la tierra (Gén. 22:18).

En la Palabra de Dios se registran más de cuarenta juramentos de Jehová, y puede que el más conocido sea el que le hizo a Abrahán. A lo largo de muchos años, Jehová le había hecho varias promesas que, en conjunto, revelaban que la Descendencia prometida vendría de su linaje, a través de su hijo Isaac (Gén. 12:1-3, 7; 13:14-17; 15:5, 18; 21:12). Entonces Jehová lo sometió a una difícil prueba, pues le mandó que le sacrificara a su amado hijo. Abrahán se dispuso a obedecer sin demora, y cuando estaba a punto de matar a Isaac, un ángel lo detuvo. Entonces Dios le hizo este juramento a Abrahán: “Por mí mismo de veras juro […] que por motivo de que has hecho esta cosa y no has retenido a tu hijo, tu único, yo de seguro te bendeciré y de seguro multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay en la orilla del mar” (Gén. 22:1-3, 9-12, 15-17). w12 15/10 3:6

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