Cuando se hayan cumplido setenta años, pediré cuentas al rey deBabilonia y a aquella nación […] por su error (Jer. 25:12).

“En el año cuarto de Jehoiaquim hijo de Josías, el rey de Judá”, Jehová le transmitió un mensaje “a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá” (Jer. 25:1). El Señor del Tiempo predijo que Jerusalén sería devastada y que los judíos serían deportados de la tierra de Judá a Babilonia, donde tendrían que “servir al rey de Babilonia setenta años”. En el año 607 antes de nuestra era, los ejércitos babilonios destruyeron Jerusalén y, en efecto, los judíos fueron exiliados a Babilonia. ¿Qué ocurriría al final de los setenta años? Jeremías había profetizado: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Conforme se cumplan setenta años en Babilonia yo dirigiré mi atención a ustedes, y ciertamente estableceré para con ustedes mi buena palabra trayéndolos de vuelta a este lugar’” (Jer. 25:11; 29:10). La profecía se cumplió justo en el momento indicado: en el año 537 antes de nuestra era. w12 15/5 3:7