Nadie puede venir a  a menos que el Padre, que me envió, lo atraiga(Juan 6:44).

¿Cómo atrae Jehová al lado de su Hijo a las personas mansas como ovejas? Mediante la predicación cristiana y la actuación del espíritu santo. Si somos cristianos que hemos dedicado la vida a Jehová, él nos ha atraído a la adoración verdadera. Y tal como nuestro Padre celestial vio valiosas cualidades en el corazón de una cristiana del pasado llamada Lidia, también las ha visto en el nuestro. Cuando comenzamos a prestar atención a las buenas nuevas, Jehová nos ayudó a captarlas brindándonos su santo espíritu (Hech. 16:13-15; 1 Cor. 2:11, 12). Al esforzarnos por ir aplicando lo que aprendíamos y por hacer su voluntad, vimos su bendición. Y cuando le dedicamos nuestra vida, sintió una gran alegría. En realidad, desde que emprendimos el camino de la vida él ha estado con cada uno de nosotros, apoyándonos en todos los momentos. Una vez que Jehová nos ayuda a dar los primeros pasos con él, no nos suelta de la mano. Sabe que, igual que no entramos en la verdad por nuestros propios medios, tampoco podremos seguir en la verdad por nosotros mismos (1 Ped. 1:4, 5). w12 15/4 5:5-7