[Jesús] se sentó a la diestra de Dios, esperando desde entonces hasta que secoloque a sus enemigos como banquillo para sus pies (Heb. 10:12, 13).

Tras su resurrección, Jesús recibió autoridad en el cielo y sobre la Tierra (Mat. 28:18). Y siempre la emplea para cumplir el propósito divino según el horario que Jehová ha establecido. El Hijo de Dios esperó pacientemente a la diestra de su Padre hasta 1914, cuando se colocó a sus enemigos “como banquillo para [sus] pies” (Sal. 110:1, 2). Pronto entrará en acción para acabar con el sistema de Satanás, pero mientras tanto es paciente con las personas y las guía a “aguas de vida” (Rev. 7:17). El ejemplo de Jesús nos enseña el modo correcto de ver el horario de Jehová. No hay duda de que estaba ansioso por hacer cualquier cosa que su Padre le pidiera, pero aun así estuvo dispuesto a esperar a que llegara el momento señalado por Dios. Mientras aguardamos el fin del sistema malvado de Satanás, todos necesitamos esa misma paciencia para nunca adelantarnos a Dios ni rendirnos. w12 15/9 3:9, 10